Autismo y sensibilidad al sonido: Todo lo que debes saber

Christina Gladden - BCBA

Christina Gladden happened upon the ABA field soon after obtaining her bachelor’s degree at the University of New Orleans. She worked in an autism clinic working with children and knew almost immediately that it was her calling.

She obtained her master’s degree in applied behavior analysis in 2022. She has three years of hands-on experience working directly with individuals on the autism spectrum. Her career in ABA was sparked by a genuine passion for mental health, a keen interest in human b...

Las Uñas raspando una pizarra. El sonido húmedo de los zapatos al caminar sobre el piso. El pitido agudo de un detector de humo. Todas estas cosas son, a falta de un mejor término, horribles. La mayoría de las personas puede coincidir en que estos sonidos son desagradables. Para los individuos neurotípicos, pueden causar incomodidad o molestia. Las personas con autismo, a menudo, responden a una lista mucho más amplia de sonidos con el mismo nivel de incomodidad. La sensibilidad al sonido es común en el autismo, a menudo vinculada a diferencias en el procesamiento sensorial, y los padres pueden aprender formas de disminuir su impacto en la vida diaria del niño. Aprender más sobre el impacto y las causas de estas sensibilidades auditivas es necesario para apoyar a los niños autistas de la mejor manera posible.

Las diferencias en el procesamiento sensorial pueden hacer que ciertos ruidos se sientan insoportables. Esto puede llevar muy fácilmente a crisis de angustia o a retirarse del entorno.

Al identificar desencadenantes específicos y enseñar estrategias de afrontamiento, los padres pueden mejorar significativamente la capacidad del niño para manejar su sensibilidad auditiva y reducir las respuestas de estrés o angustia en la vida diaria y el funcionamiento de sus hijos con autismo en el hogar y en otros entornos.

La terapia ocupacional y los grupos de apoyo del autismo pueden ofrecer herramientas valiosas para manejar las sensibilidades sensoriales. Las familias pueden crear un entorno que sea comprensivo y que se adapte a los desafíos sensoriales relacionados con los sonidos.

¿Qué son las sensibilidades al sonido?

Las sensibilidades al sonido se refieren a respuestas intensificadas o no típicas ante los sonidos. La sensibilidad al sonido puede variar ampliamente de una persona a otra. Dos términos comunes utilizados para describir estas sensibilidades son hiperacusia y misofonía. Hiperacusia se refiere a una sensibilidad aumentada a los sonidos fuertes, donde ruidos que algunos podrían considerar de un volumen razonable pueden parecer demasiado fuertes para otros. La Misophonia implica reacciones emocionales negativas intensas a sonidos específicos como masticar, golpear o aclararse la garganta. Estos sonidos no necesariamente son fuertes, pero pueden generar irritación o ansiedad significativas.

Las sensibilidades al sonido son mucho más comunes en personas con autismo debido a las diferencias en la manera en que sus cerebros procesan la información sensorial. En el autismo, las sensibilidades al sonido pueden llevar a una sobrerreacción (es decir, hipersensibilidad), donde los sonidos cotidianos resultan insoportables, o a una sub reacción (es decir, hiposensibilidad), donde la persona puede parecer ajena a ciertos ruidos. Esto ocurre de manera similar con todas las experiencias sensoriales: pueden ser sobre receptivos o sub receptivos a sonidos, vistas, sabores, olores, etc. Algunos individuos pueden presentar conductas de búsqueda sensorial, como hacer ruidos fuertes o buscar repetidamente ciertos sonidos.

Obtén terapia ABA en casa, con cariño

Completa el formulario para conversar sobre cómo tu hijo puede comenzar la terapia rápidamente y sin estrés:

Acepto recibir actualizaciones por mensaje de texto sobre mis servicios ABA.
Pueden aplicarse tarifas por mensajes y datos. La frecuencia de los masajes varía. Reproducir ayuda para obtener ayuda y detener para cancelar. Política de privacidad y Términos
  • Therapists Available
  • Help With Insurance
  • Quick Response programming-hold-laptop

¿Por qué los niños autistas experimentan sensibilidad al sonido?

Como se mencionó anteriormente, los niños autistas experimentan sensibilidades al sonido (y a otros estímulos sensoriales) debido a las diferencias en la manera en que sus cerebros procesan la información sensorial. En sus cerebros, señales sensoriales como los sonidos a menudo se registran como intensificadas o disminuidas. Esto hace que sea considerablemente más difícil para ellos filtrar el ruido de fondo o procesar los sonidos de la manera en que las personas neurotípicas suelen hacerlo. Como resultado, los ruidos cotidianos pueden ser percibidos como increíblemente abrumadores o completamente imperceptibles.

Muchos niños con autismo también presentan trastorno del procesamiento sensorial (SPD). Este afecta la manera en que el cerebro procesa y responde a la información sensorial. En cuanto al procesamiento auditivo, el SPD es un diagnóstico más específico de cómo se procesa la información sensorial en individuos autistas, aunque también existen casos de SPD en los que no hay autismo y viceversa. Los factores ambientales también desempeñan un papel bastante importante en cómo se manifiestan estas sensibilidades Los entornos sobre estimulantes con muchos ruidos simultáneos, como espacios concurridos o hogares muy activos, pueden aumentar la incomodidad y el estrés de cualquier niño, pero especialmente de un niño autista.

Señales de que su hijo puede tener sensibilidad a los sonidos

Sound-Sensitivity1

Por lo general, es bastante fácil identificar la sensibilidad a los sonidos en los niños una vez que los padres saben qué observar. Muchas de las señales son de tipo conductual y fácilmente observables. Los niños pueden taparse los oídos, evitar lugares ruidosos o tener estallidos emocionales provocados por sonidos específicos. También pueden expresar explícitamente su incomodidad diciendo que el ambiente es demasiado ruidoso. Muchos niños con los que he trabajado que tenían sensibilidad a los sonidos se tapaban los oídos cuando estaban en un entorno ruidoso. Esto puede ser especialmente notable en lugares con ruidos fuertes o repentinos, como centros comerciales o reuniones familiares. Estas reacciones suelen ser una señal de que los sonidos son demasiado abrumadores para que puedan procesarlos.

Como la sensibilidad a los sonidos afecta las actividades diarias

La sensibilidad a los sonidos puede hacer que las actividades diarias sean un desafío tanto en casa como en lugares públicos. Los ruidos cotidianos, como aspiradoras, alarmas o electrodomésticos, pueden resultar abrumadores o incluso dolorosos para un niño con autismo. Esto puede llevar a que evite ciertas tareas o áreas del hogar. También puede provocar estallidos emocionales, interrumpiendo las actividades diarias y añadiendo más estrés a la rutina.

En la escuela, los niveles de ruido en las aulas o en el patio de recreo pueden ser especialmente difíciles de manejar. En otros lugares públicos, el ruido puede volverse tan abrumador que los niños pueden evitar estas situaciones por completo. Evitar estas situaciones o tener que tolerarlas sin contar con estrategias de afrontamiento adecuadas puede generar sentimientos de aislamiento o frustración. El impacto emocional de lidiar con estos estímulos sensoriales puede ser significativo y afectar su bienestar, la sobrecarga sensorial puede resultar rápidamente en ansiedad y cansancio.

Estrategias de Afrontamiento y Técnicas de Manejo

En el hogar, hacer ajustes en el ambiente puede ayudar significativamente con la sensibilidad al sonido. Crear espacios tranquilos en casa puede brindar a los niños un lugar donde refugiarse si los ruidos se vuelven demasiado abrumadores. Usar materiales insonorizantes o ajustar el volumen de los electrodomésticos también puede minimizar el impacto de los ruidos fuertes. Además, puede ser útil prepararlos con anticipación si va a ocurrir un ruido fuerte. Por ejemplo, moverlos a jugar en otra habitación antes de encender la aspiradora puede ayudar a reducir el estrés. Las máquinas de ruido blanco pueden ayudar a enmascarar sonidos desencadenantes y crear un ambiente relajante. 

La desensibilización gradual es otra técnica útil, donde los sonidos problemáticos se introducen lentamente de manera controlada para ayudar a los niños a volverse más tolerantes con el tiempo. Si esta es una posible solución, recomendaría que los cuidadores primero discutan la idea con un analista de conducta para asegurarse de que el proceso se realice correctamente.

Finalmente, sostengo que una de las mejores soluciones posibles es adquirir un par de auriculares con cancelación de ruido. Son portátiles, pueden reducir los sonidos de manera inmediata para quienes los usan y pueden emplearse en espacios públicos donde los ruidos fuertes son inevitables. A veces los padres muestran cierta resistencia al uso de auriculares, pero he visto a muchos niños manejar su entorno de manera excelente una vez que se les da la opción de usarlos cuando los necesitan.

Enfoques terapéuticos para la sensibilidad al sonido

La terapia ocupacional (TO) puede ser una excelente manera de ayudar a mejorar cómo procesan la información sensorial. La TO ayuda a los niños a desarrollar estrategias de afrontamiento y a aumentar gradualmente su tolerancia a los sonidos mediante la desensibilización progresiva.

Otra terapia a considerar es la terapia de integración auditiva (TIA) utiliza música filtrada especializada para ayudar a reentrenar la respuesta del cerebro a ciertos sonidos, la terapia cognitivo-conductual (CBT) es otra opción, especialmente si su hijo presenta ansiedad. CBT puede enseñarles cómo manejar sus preocupaciones y desarrollar mejores respuestas frente a los sonidos. La terapia del habla también puede ayudar, particularmente cuando las sensibilidades auditivas dificultan la comunicación. Esta puede ayudar a su hijo a expresar sus sentimientos de manera más clara. Dichas terapias pueden trabajar juntas según las necesidades específicas del niño con sensibilidades auditivas.

Apoyo emocional hacia su hijo

A veces, es difícil comprender cómo es la vida de un niño con autismo. Las personas neurotípicas no experimentan el mundo de la misma manera que los niños neuro divergentes, por lo que se requiere cuidado y esfuerzo adicionales al considerar sus sentimientos y emociones. Apoyar emocionalmente a tu hijo frente a las sensibilidades auditivas comienza por validar sus sentimientos sin juzgarlos.

Reconoce que su incomodidad es real y ofrece consuelo cuando se sienta abrumado, incluso si su reacción y la experiencia sensorial no parecen coincidir en intensidad. Ayudarles a comunicarse cuándo necesitan un descanso o se sienten sobreestimulados también es una buena idea. Fomentar que los niños se expresen les ayuda a manejar sus sensibilidades y permite que otros puedan brindar apoyo en entornos que son demasiado abrumadores para que los manejen por sí mismos.

Cuando buscar ayuda de un profesional

Sound-Sensitivity2

Algunas de estas estrategias de afrontamiento y recursos pueden ayudar con la sensibilidad al sonido. Sin embargo, si los cuidadores han probado estos consejos y el niño todavía presenta dificultades significativas, puede ser una buena idea buscar ayuda profesional. Los audiólogos, terapeutas ocupacionales o pediatras del desarrollo suelen estar mejor capacitados para ayudar a los niños a manejar este tipo de problemas gracias a su experiencia de años.

Los padres no siempre tienen experiencia manejando los diversos síntomas del autismo, por lo que acudir a profesionales puede marcar una diferencia considerable. Los profesionales pueden ayudar a descartar posibles causas médicas de la sensibilidad al sonido. También pueden ayudar a identificar las causas fundamentales de estas sensibilidades y crear planes que ayuden a los niños a tolerar mejor los sonidos de la vida diaria. Las estrategias pueden incluir terapias, técnicas de afrontamiento y ajustes ambientales, o una combinación de ellas.

Tips prácticos para los padres

Hay algunas cosas que recomendaría a los padres tener en cuenta al manejar la sensibilidad al sonido en el autismo.

Estar preparados: Una onza de prevención. Ya lo he mencionado antes, pero tener a mano unos auriculares con cancelación de ruido puede ser un salvavidas. Tener auriculares, juguetes anti estrés u otras herramientas cerca puede hacer que salir sea mucho menos estresante. Identificar posibles áreas ruidosas y prepararse en consecuencia es, sin duda, el paso más importante para apoyar a un niño con sensibilidad al sonido.

Defender a su hijo: Los padres a menudo conocen mejor a sus hijos, por lo que comunicar sus necesidades a la escuela, familiares y amigos es esencial. Los niños con autismo a menudo no están tan capacitados para abogar por sí mismos, por lo que la defensa por parte de los padres es crucial.

Educar a los demás: Los padres a menudo deben buscar información sobre la sensibilidad al sonido y aprender de sus hijos a medida que crecen. Otras personas en la vida del niño pueden no estar al tanto de la sensibilidad al sonido u otros obstáculos relacionados con el autismo. Aquí es donde la defensa de los padres es especialmente importante. Informar a los demás es tan importante como que el cuidador aprenda por sí mismo.

Mitos Comunes Sobre la Sensibilidad al Sonido y el Autismo

Simplemente se les pasará con el tiempo...

Esto no es cierto. Pueden aprender a manejar mejor la sensibilidad al sonido, pero los síntomas del autismo no son algo de lo que los niños simplemente se les pase con el tiempo. El autismo dura toda una vida, y las dificultades que esto conlleva no desaparecen por sí solas. Pueden aprender a manejarlas, pero esperar que superen alguno de sus síntomas es una mala idea. Esto puede generar un estrés significativo y, con facilidad, prepararlos para el fracaso. De hecho, no reconocer que las sensibilidades al sonido pueden persistir puede llevar a subestimar los verdaderos desafíos que estos niños enfrentan a medida que crecen.

Estas exagerando a propósito…

Los niños con autismo no reaccionan de forma exagerada por capricho cuando se sienten abrumados. A menudo no pueden pensar en cómo otros están reaccionando porque se encuentran en modo de crisis. Las crisis o “meltdowns” del autismo pueden parecerse a berrinches, pero son muy diferentes. Estas reacciones no son una decisión consciente de “portarse mal”, sino el resultado directo de una sobrecarga sensorial o de un malestar emocional que el niño no puede regular. Es importante abordar estas situaciones con empatía y paciencia, reconociendo que el comportamiento del niño es una respuesta a una experiencia sensorial y no un acto deliberado de desafío.

Todos los individuos con autismo experimentan la sensibilidad al sonido de la misma manera..

Cualquier afirmación definitiva sobre las personas con autismo debe ser criticada y cuestionada. Los individuos autistas pueden tener cosas en común, pero asumir que todos comparten experiencias idénticas puede ser dañino y reduccionista. La sensibilidad al sonido, en particular, puede variar mucho de una persona a otra: lo que puede ser insoportable para un niño puede ser tolerable para otro. Por eso es tan importante el tratamiento individualizado en el trastorno del espectro autista. Comprender y reconocer la experiencia única de cada niño es clave para brindar el apoyo más efectivo.

Conclusión

Comprender la sensibilidad al sonido en niños autistas puede ayudar a los padres a aprender a apoyar a su hijo, lo cual es un componente vital para su funcionamiento diario y bienestar. La sensibilidad al sonido puede convertir los ruidos cotidianos en fuentes importantes de malestar, y al reconocer las señales, los padres pueden hacer una diferencia significativa en el bienestar de su hijo. Desde crear espacios tranquilos y usar herramientas de cancelación de ruido hasta buscar ayuda profesional cuando sea necesario, existen muchas formas de apoyar a los niños con sensibilidad al sonido.

Deja un comentario

Considering ABA Therapy? Let's Talk

Click here to discuss how your child could start ABA therapy quickly & stress free.